Salmos
El que habita al abrigo del AltísimoMorará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;Mi Dios, en quien confiaré.
Él te librará del lazo del cazador,De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá,Y debajo de sus alas estarás seguro;Escudo y adarga es su verdad.
No temerás el terror nocturno,Ni saeta que vuele de día,
Ni pestilencia que ande en oscuridad,Ni mortandad que en medio del día destruya.
Caerán a tu lado mil,Y diez mil a tu diestra;Mas a ti no llegará.
Ciertamente con tus ojos mirarásY verás la recompensa de los impíos.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,Al Altísimo por tu habitación,
No te sobrevendrá mal,Ni plaga tocará tu morada.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,Que te guarden en todos tus caminos.
En las manos te llevarán,Para que tu pie no tropiece en piedra.
Sobre el león y el áspid pisarás;Hollarás al cachorro del león y al dragón.
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Me invocará, y yo le responderé;Con él estaré yo en la angustia;Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida,Y le mostraré mi salvación.